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El valór de una experiencia personal

Publicado por Rodolfo Rojas en

Nadie puede dar lo que no tiene, o en este caso, lo que no ha experimentado en su propia vida. Tenemos que ser vasijas donde Dios pueda depositar su compasión para poder ganar nuestra generación. Difícilmente Dios usa a alguien que no ha sido quebrantado. Dios acostumbra a rompernos antes de usarnos y a vaciarnos antes de llenarnos. Agustín de Hipona dijo en una ocasión, “Dios no encuentra sitio en nosotros para derramar Su amor, porque estamos llenos de nosotros mismos.”

Los hombres y las mujeres de Dios en la Biblia, antes de ser enviados a cumplir con la asignación, primero tuvieron que tener un encuentro con Dios que pusiera en ellos Su corazón y la perspectiva del cielo para poder ministrar correctamente al pueblo de Dios. Es a través de estas experiencias (p.ej. el quebrantamiento) donde Dios nos sincroniza con el sentir de su propio corazón. Veamos los siguientes ejemplos:

• Moisés fue llamado mientras pastoreaba ovejas y siendo ya anciano para ser enviado a guiar al pueblo de Israel con el corazón compasivo de Dios: “Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.” Éxodo 3:11-12

•Isaías ya era profeta cuando tuvo una experiencia transformadora con Dios. Esta experiencia tenía como fin confrontar cosas en él antes de poder ser enviado: “Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.”
Isaías 6:5

•Pedro fue llamado a través de una experiencia sobrenatural que le ayudó a entender su llamado: “Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.” Lucas 5:8-10

•El apóstol Pablo pasó por un trato de quebrantamiento que marcó y cambió su vida, para luego entregarse para ganar y discipular:“Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.” Hechos 9:3-5

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